Recientemente publicábamos un artículo en el que contábamos sobre las posibilidades de apostar en directo y sus diferencias respecto a las apuestas tradicionales en las que simplemente vamos a resultados o equipos antes de que empiece un evento. Como ya será evidente a estas alturas, las apuestas en directo simplemente consisten en hacer apuestas a situaciones sobre un evento que está ocurriendo en el momento, cosas que están pasando en vivo. Así que aprovechamos este artículo como extensión del anterior para comentarte un poco sobre las ventajas y desventajas que tiene el hacer apuestas en vivo. Luego si merece la pena hacerlo o no, ya quedará a tu criterio.

Ventajas de apostar en directo

  • Variedad: Una de las cosas más interesantes de las apuestas en directo es que, a diferencia de las apuestas tradicionales en las que apuestas a un resultado o a un ganador, en este caso tienes mil millones de variantes y casuísticas más que valorar y más opciones para apostar.
  • Entretenimiento: Esta variedad mencionada anteriormente da muchísimas más posibilidades de entretenimiento. Porque nos permite apostar a cosas curiosísimas y a las que no estamos acostumbrados, son opciones que podemos aprovechar y divertirnos más.
  • Capacidad de reacción: Estar ahí, pendiente de lo que sucede en el evento o partido, permite que podamos cambiar nuestras apuestas de acuerdo a lo que vayamos viendo más claro que sucede, es decir, en parte, las apuestas no tienen por qué ser tan definitivas cuando se hacen en directo.
  • Oportunidades: Las oportunidades son mayores. Si vemos que un tipo de apuestas no nos funciona o no nos vales, podemos apostar a otra cosa, y podemos ir probando más hasta ver lo que nos funcione mejor y en lo que podamos hacernos más expertos.

Desventajas de apostar en directo

  • Incertidumbre: El hecho de que estamos viendo cómo va sucediendo algo y cómo un partido o evento va cambiando o empieza a parecer irse o encarrilarse hacia un lado puede ser peligroso porque la duda puede hacernos cambiar de opinión más por instinto que por análisis, y eso puede ser perjudicial.
  • Riesgo: Al haber tanta variedad, en algunos casos podemos vernos en la situación de apostar a algo que no sabemos cómo funciona, o sin ninguna estrategia. Hay que analizar bien antes de apostar, y en directo a veces no nos es posible.
  • Pérdida de foco: También como consecuencia de la gran variedad, puede que perdamos de vista nuestro objetivo principal o a lo que apostábamos inicialmente, no podemos aislarnos por lo que pase en el momento y hay que procurar tener en claro lo que creemos que sucederá.
  • Cuotas: Parte del problema de la corta capacidad de análisis que puede haber es que las cuotas suelen ser mejores en eventos previos que en apuestas en directo, y en muchos casos podemos no percatarnos de eso, por lo que debemos saber a qué apostar en vivo y qué no.

Aun así creemos que las apuestas en directo son dignas de al menos ser probadas y que tratemos de hacerlo con una estrategia o muy metódicamente para no cometer errores por desconocimiento. Puede parecer más juego y más divertido, pero hay que ser cautos y nos irá bien.